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Fulgencio Batista y Zaldívar 1954-1958
Desde los primeros momentos posteriores al 10 de Marzo de 1952, la revolución triunfante, encabezada por Fulgencio Batista, hablaba ya de elecciones, y de llevar al país por el proceso democrático a la mayor brevedad. Las medidas tomadas por el Consejo Consultivo establecido miraban hacia ese fin. Prueba de ello fue la ley 105, del 2 de junio de 1952.
El ataque al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba el 26 de Julio de 1953 hizo que las proyectadas elecciones se pospusieran, pero el gobierno estaba decidido a encauzar a la Isla por el sendero democrático y se anunciaron las elecciones para el primero de noviembre de 1954. Durante los años previos a las elecciones, tanto Fulgencio Batista como su esposa habían dedicado todos sus mejores esfuerzos a laborar con el pueblo y en pos del mejoramiento económico y social de todas las clases obreras. La gran ayuda en el terreno de la beneficencia social, le dio el sobrenombre a la primera dama de "Marta del Pueblo".
Fulgencio Batista fue triunfador en el proceso electoral, aunque a última hora el candidato Ramón Grau San Martín fue al retraimiento político. Batista recibió el apoyo de las clases obreras, industriales y profesionales de la república. Sin derecho a re-elección como marcaban las leyes constitucionales, Batista gobernaría la nación por los próximos cuatro años, y los partidos políticos continuarían en el proceso de elegir senadores, representantes, gobernadores, alcaldes y concejales a través de las urnas.
Cuba, durante los próximos cuatro años, logró un desarrollo económico y social que la colocó a la cabeza de todos los paises de hispanoamérica. Batista tomó posesión como Presidente de la República el 24 de febrero de 1955, y prometió el restablecimiento de la Constitución de 1940. En mayo de 1955, el Presidente y el Congreso, votaron una amplia amnistía política. Presos políticos con una larga condena, como Fidel Castro, fueron puestos en libertad después de cumplir poco mas de un año en presidio.
El sistema bancario cubano creció casi inmediatamente después de la toma de posesión del Presidente Batista. Después de la Segunda Guerra Mundial, los bancos extranjeros ocupaban una posición predominante en la banca de la Isla. Después de 1955, los bancos cubanos controlaban el 65% de los depósitos, y el 60% de los activos bancarios. Desde 1952 al 1957, el crédito al gobierno y a los organismos oficiales subió de 125 millones a 485 millones de pesos. De gran significación fue la creación y desarrollo de bancos y organizaciones crediticias gubernamentales, como el Banco de Fomento Agrícola e Industrial, la Financiera Nacional de Cuba, el Banco Cubano de Fomento Exterior y el Banco de Desarrollo Económico y Social. El crédito total ascendió de $4,100,000 en 1953 a $277,000,000 en 1957. Debemos también señalar, que el 62% de esos fondos se destinaron a servicios públicos.
La inversión privada creció paralelamente. De 1952 a 1957, aumentó de 39 millones de pesos a casi 200 millones. En 1954, se aprobó una emisión de bonos de 350 millones de pesos que logró financiar el Plan de Desarrollo Económico y Social.
Durante el período presidencial de Batista, el nivel de las industrias manufactureras creció a un ritmo acelerado. Este crecimiento fue mas vasto en las industrias de fertilizantes, neumáticos, cigarros, puros, cerveza, calzado de cuero, cemento, papel bagazo, vidrio, molinos de harina y otros. La capacidad de refinación del petróleo también aumentó considerablemente. La agricultura y la minería alcanzó gran desarrollo. Las cocechas de arroz, café, bananas y papas casi se duplicaron. Las exportaciones de tabaco llegaron muy cerca de los 50 millones de pesos en 1957. Cabe destacar, que todo esto se logró otorgando protección al campesino. La Ley-Decreto 247 de julio de 1952, amparaba al campesino que con posterioridad al 10 de marzo estuviera en posesión de una finca que no excediera de 5 caballerías.
En 1952, la zafra azucarera fue de mas de 7 millones de toneladas de caña. Batista tuvo que confrontar el problema del sobrabte azucarero. Para ello creó el Fondo de Estabilización del Azúcar. La producción de azúcar tuvo que regularse, y por causa de una buena política en ese sector, en 1957, la producción llego al 93% de los niveles del 1952. La actividad económica de Cuba alcanzó en 1957, los niveles mas altos de la postguerra.
No podemos dejar de mencionar que paralelo al crecimiento económico, se le dió una enorme importancia a la salud pública, con la construcción de muchos hospitales y centros médicos a través de toda la Isla.
Se dio un gran impulso al servicio de carreteras. El Presidente Batista decretó que debieran terminarse todas las obras comenzadas por los gobiernos anteriores, y que debía darse trato preferencial a aquellas obras que dieran impulso a la agricultura y las industrias. Uno de estos proyectos fue el de mejoramiento a la Carretera Central de Cuba. Además, la construcción del Circuito Norte, que constaba de tres grandes secciones: occidente, centro y oriente. El Circuito Sur, que iría desde La Habana hasta Sancti Spiritu. Se construyeron tres tuneles: el primero de la Calle Linea (comenzado por el gobierno anterior)y los otros dos, uno por la Avenida Calzada bajo el río Almendares y el otro construido bajo la Bahía de La Habana.
Para el resurgimiento de la vida comunal, se establecieron en 1952 los Patronatos de Caminos Vecinales y las Comisiones Provinciales. Mas adelante, se crearon los Patronatos Locales Urbanos y ambos sistemas se pusieron bajo la Comisión Ejecutiva Nacional de Patronatos Locales, Urbanos y Campesinos (CENPLUC).
La CENCAM dió un enorme impulso a las zonas agriculturales. Se establecieron en cada provincia delegaciones a través de las cuales se le facilitaba a los agricultures los equipos necesarios para el crecimiento de la producción agrícola de la zona, así como equipos de regadío. Esta organización también estimuló la minería a través del arrendamiento de equipos de perforación y compresores. En la provincia de La Habana se estableció una planta de procesamiento para ayudar a las cooperativas de la industria láctea, y centros de almacenaje para la protección de los pequeños agricultores.
Otras de las grandes obras fué la construcción de la Plaza Cívica en la Ciudad de La Habana. El Palacio de Justicia albergaba al Tribunal Supremo y las diversas Salas de Audiencias. Además, la Biblioteca Nacional, el Archivo Nacional, y otros edificios gubernamentales.
El avance de la educación rural, comenzada desde el establecimiento de las Escuelas Cívico Rurales en los años 30, fué una preocupación primordial del gobierno. Se establecieron mas escuelas y centros educacionales en toda la república. Se estableció la Organización Nacional de Bibliotecas Ambulantes y Populares, donde no tan solo se multiplicó el número de bibliotecas en las pequeñas poblaciones, sino que se habilitaron grandes ómnibus convertidos en bibliotecas, para fomentar la cultura hasta en los lugares mas distantes de la Isla.
En resumen, los años del 54 al 58 quedaron grabados en la historia de la nación cubana como la época de mayor crecimiento y de desarrollo de la Isla de Cuba en todos los aspectos.
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